Para dueños que nunca se desconectan
¿Cada notificación te hace un nudo en el estómago?
Te montamos un asistente que contesta a tus clientes por ti, con tus palabras, y te da un resumen tranquilo en vez de cien notificaciones. Solo te llega lo que de verdad te necesita.
Lo montamos y lo mantenemos por ti. Lo ves contestando tus propios mensajes reales antes de pagar.
Te contesta una persona por WhatsApp, en español o en inglés.
Lunes, 7:00 a. m. Tu resumen.
Buenos días. Mientras estabas libre: 14 preguntas contestadas, 3 citas agendadas y 1 mensaje que te espera (un cliente pregunta por un reembolso). Nada urgente.
Un solo mensaje en la mañana, en vez de dieciocho notificaciones en tu día libre.
¿Te suena?
Dueños que nunca se desconectan lo dicen así.
“Estoy agotado mental y emocionalmente. Siento que todo el peso cae sobre mí”
“En nuestra profesión, cuando nos vamos de vacaciones tenemos que ser localizables, tiene que haber alguien a quien consultarle qué hacer en caso de necesidad, y en mi empresa soy yo.”
Citas de publicaciones públicas de dueños de negocio. No son clientes nuestros.
Por qué no funcionan los arreglos de siempre
No son solo las horas. Son los pendientes abiertos.
Cada mensaje sin contestar es una alarmita que sigue sonando, hasta en tu día libre. Una parte de ti se queda con él hasta que alguien lo contesta.
Lo que se intentaTomar un día libre.
Por qué no aguantaTe lo pasas contestando mensajes desde el sofá.
Lo que se intentaSeguir empujando hasta ponerte al día.
Por qué no aguantaLos mensajes llegan más rápido de lo que te pones al día.
Lo que se intentaDormir más, hacer ejercicio, cerrar a las 5.
Por qué no aguantaAyudan. Pero los mensajes siguen esperando, así que tu cabeza sigue en el trabajo.
Descansar no cierra los pendientes. Contestarlos sí.
Un día libre de ejemplo
Así se ve tu teléfono con todo montado.
Tus clientes siguen recibiendo respuesta. Tú recibes un resumen tranquilo, y solo te interrumpe lo que marcaste como urgente.
- 10:15 a. m.
WhatsApp“¿Puedo ir el martes?”
AgendadoAgendado. Ni lo tuviste que ver.
- 1:30 p. m.
Instagram“¿Cuáles son sus precios?”
ContestadoContestado con tus palabras
- 4:05 p. m.
Email“Una pregunta sobre mi factura”
Te esperaSe le dijo que contestas el lunes, y te espera
- 6:45 p. m.
WhatsApp“Es una emergencia, llámame por favor.”
Te llegó a tiTe llegó al momento. Tú pusiste esa regla.
Cómo empieza
Tres pasos. Nada nuevo que aprender.
Escríbenos por WhatsApp
Cuéntanos qué te está comiendo la semana. Te contesta una persona, en español o en inglés.
Míralo contestando tus propios mensajes
Lo montamos con un grupo de tus mensajes reales y te lo enseñamos contestándolos, antes de que pagues. El alcance y el precio van por escrito.
Lo encendemos y lo mantenemos
En tu propio número, por la plataforma oficial de WhatsApp de Meta. Todas las cuentas son tuyas, sin amarres. Lo revisamos y lo ajustamos cada mes.
Lo que preguntan los dueños
¿Quién decide qué es “urgente”?
Tú. Cuando lo montamos, nos dices qué cuenta: una emergencia, un cliente grande, una palabra como “filtración”. Eso te llega al momento. Todo lo demás espera tu resumen.
¿Voy a perder el contacto con mis clientes?
No. Puedes leer cualquier conversación y entrar cuando quieras. Solo te quita la rutina de encima.
¿Y si algo sale mal?
Lo que sea raro te llega a ti, y revisamos y ajustamos todo cada mes.
¿Tengo que aprender un programa nuevo?
No. Funciona dentro de tu propio WhatsApp, tu email y tu calendario.
Que tu negocio siga contestando, para que tu cabeza descanse.
Escríbenos por WhatsApp. Diez minutos para ver si te sirve.
Te contesta una persona por WhatsApp, en español o en inglés.